Adaptación e Investigación por : Sofía Calderón
La gastronomía, más que una expresión culinaria, es un reflejo de la historia, el clima y la identidad de un pueblo. En el caso de Rusia y Ucrania, sus cocinas comparten raíces eslavas, pero han evolucionado con matices propios que revelan diferencias culturales, geográficas y políticas.
Orígenes comunes, caminos distintos
Ambas cocinas se nutren de ingredientes básicos como cereales, tubérculos, coles, remolachas y carnes de cerdo y res. Esto se debe en parte al clima continental extremo que exige platos calóricos y reconfortantes. Sin embargo, mientras la cocina rusa tiende a incorporar influencias de Asia Central, el Cáucaso y Europa Oriental, la ucraniana se mantiene más fiel a sus tradiciones campesinas, con un enfoque en productos locales y técnicas de conservación como el encurtido y el ahumado⁽¹⁾.
El borsch: símbolo compartido y disputa cultural
El borsch, sopa de remolacha con carne y verduras, es quizás el plato más emblemático de ambas cocinas. Aunque su origen es reclamado por ambos países, la UNESCO reconoció en 2022 al borsch ucraniano como patrimonio cultural inmaterial, destacando su papel en la identidad nacional de Ucrania⁽¹⁾. En Rusia, el borsch también es popular, pero suele tener variaciones regionales con más grasa y condimentos.
Variedad y sofisticación
La cocina rusa se caracteriza por una mayor sofisticación en sus presentaciones, especialmente en los restaurantes de Moscú que buscan posicionarse en la alta gastronomía internacional⁽²⁾. Platos como el stroganoff, el kulebiaka (pastel relleno) o el caviar con blinis reflejan una herencia aristocrática. En contraste, la cocina ucraniana destaca por su rusticidad y sabor profundo, con platos como los varényky (empanadillas rellenas), holubtsi (rollos de col) y el salo (tocino curado), que evocan la vida rural y la autosuficiencia alimentaria⁽¹⁾⁽³⁾.
Identidad y resistencia
En tiempos recientes, la gastronomía se ha convertido en un símbolo de resistencia cultural. Durante el conflicto entre ambos países, restaurantes en Europa y América han renombrado platos como la “ensaladilla rusa” a “ensaladilla de Kiev” como gesto de solidaridad con Ucrania⁽⁴⁾. Esta transformación del lenguaje culinario refleja cómo la comida puede ser también un acto político.
Raíces compartidas que podrían unirlos en la mesa.
La gastronomía rusa y ucraniana comparten una raíz común, pero se han bifurcado en estilos que reflejan sus respectivas historias y aspiraciones. Mientras Rusia apuesta por la sofisticación y la fusión, Ucrania reivindica la autenticidad y la tradición. En ambos casos, el sabor es solo el comienzo: detrás de cada plato hay una narrativa de identidad, memoria y pertenencia.
La gastronomía rusa y ucraniana comparten muchas raíces eslavas, lo que se refleja en varios platos que son prácticamente hermanos culinarios. Aquí tienes cinco ejemplos de platos iguales o muy similares en ambas cocinas:
Revisemos algunos platos típicos en ambos países, y la similitud entre ellos.
1. Borsch
- Descripción: Sopa espesa a base de remolacha, col, patata, zanahoria y carne (generalmente cerdo o res).
- Presencia: Es considerado plato nacional en Ucrania, pero también es muy popular en Rusia con variantes regionales.
- Diferencia sutil: El borsch ucraniano suele llevar más verduras y se sirve con pampushky (pan de ajo), mientras que el ruso puede incluir más grasa y crema agria.
2. Varenyky / Pelmeni
- Descripción: Empanadillas rellenas, hervidas y servidas con mantequilla o crema agria.
- Presencia: En Ucrania se llaman varenyky y pueden estar rellenos de patata, queso, cereza o carne. En Rusia, los pelmeni suelen tener relleno exclusivamente de carne.
- Diferencia sutil: Los varenyky pueden ser dulces o salados; los pelmeni son más pequeños y siempre salados.
3. Holubtsi / Golubtsy
- Descripción: Rollos de col rellenos de arroz y carne, cocidos en salsa de tomate.
- Presencia: Son tradicionales en ambas cocinas, especialmente en celebraciones familiares.
- Diferencia sutil: La versión ucraniana suele llevar más arroz y menos carne, mientras que la rusa puede incluir cebolla frita y más especias.
4. Salo
- Descripción: Tocino curado, a menudo servido crudo, con pan negro y ajo.
- Presencia: Muy popular en Ucrania como símbolo nacional, también presente en Rusia, especialmente en regiones rurales.
- Diferencia sutil: En Ucrania se consume más como aperitivo frío; en Rusia puede usarse también en guisos.
5. Syrniki (Imagen artículo presente)
- Descripción: Tortitas de queso fresco (queso tvorog), fritas y servidas con mermelada o crema agria.
- Presencia: Desayuno típico en ambos países.
- Diferencia sutil: Las versiones ucranianas suelen ser más gruesas y dulces; las rusas más ligeras y neutras.
Estas similitudes reflejan una historia compartida, pero también cómo cada cultura ha adaptado los sabores a su identidad. Bien valdría la pena sentar a las partes en conflicto, en una misma mesa.


