Por Diego Almao
Noches que desajustan el presupuesto, pero te cargan el alma.
El rock ‘n’ roll nos llevó a la Hacienda La Vega para el épico encuentro de Los Mentas y Tomates Fritos. Desde la sutil lluvia en Terrazas del Ávila, el mojito de cortesía y el set poderoso de Jorge Andrés, cada momento fue una descarga de energía criolla.
La noche subió de nivel con Tomates Fritos y su «Sinfín Multicolor», pero el clímax… ¡Ese fue de Los Mentas! Un pogo frenético, «U.E.L.M.», «El Ron», y un bautizo sorpresa en tarima que me convirtió en Bob Patiño (¡cascada de ron incluida!
Una experiencia apoteósica, de esas que te dejan sin voz y con los lentes rayados, pero sintiéndote más vivo que nunca.


