La fe católica ha sido un pilar fundamental en la identidad del pueblo venezolano desde tiempos coloniales, una devoción que se refleja no solo en sus tradiciones y festividades, sino también en las figuras que han emergido como ejemplos de santidad y servicio. A lo largo de los años, esta vocación religiosa ha sido reconocida por el Vaticano, que ha elevado a varios venezolanos a los altares, destacando su vida de entrega y su impacto tanto en la Iglesia como en la sociedad.
Uno de los nombres más emblemáticos es el de José Gregorio Hernández, conocido como «el médico de los pobres». Este trujillano, cuya canonización fue aprobada por el Papa Francisco el 24 de febrero de 2025, se convirtió en el primer santo venezolano. Hernández, quien vivió entre 1864 y 1919, combinó su excelencia científica con una profunda caridad, atendiendo a los más necesitados y viviendo una fe inquebrantable. Su beatificación en 2021 y su reciente ascenso a la santidad han sido celebrados como un hito histórico para los venezolanos, quienes lo veneran como un intercesor cercano y un símbolo de esperanza.
Otra figura destacada es Carmen Rendiles Martínez, quien fue beatificada el 16 de junio de 2018. Nacida en Caracas en 1903, esta religiosa fundadora de las Siervas de Jesús enfrentó desafíos físicos –como el haber nacido sin un brazo izquierdo– para dedicar su vida a la oración, la educación y el servicio a los demás. Recientemente, se ha reportado en medios locales la aprobación de un segundo milagro atribuido a su intercesión, lo que podría llevarla a convertirse en la segunda santa venezolana, un hecho que refuerza la profunda vocación católica del país.
La lista de beatos venezolanos incluye también a María de San José, la primera mujer en recibir esta distinción por el Vaticano en 1995. Originaria de Choroní, estado Aragua, esta agustina recoleta (1875-1967) dejó un legado de humildad y entrega al fundar hospitales y hogares para los desamparados. Asimismo, Candelaria de San José, beatificada en 2008, destacó por su labor con los pobres y su fundación de las Hermanas Carmelitas Venezolanas. Susana Paz-Castillo Ramírez (1863-1940), como se llamó antes de tomar los hábitos, es recordada por su caridad y su compromiso con la educación.
La vocación católica de los venezolanos no solo se manifiesta en estos beatos y santos, sino también en el creciente número de seminaristas que, a pesar de las dificultades sociales y económicas, responden al llamado sacerdotal. Según la Conferencia Episcopal Venezolana, en 2020 se reportaron más de 800 estudiantes en seminarios, un testimonio de la vitalidad de la fe en el país, especialmente en comunidades indígenas como la del Vicariato Apostólico del Caroní, donde emergen vocaciones nativas.
Estas figuras reconocidas por el Vaticano no solo son un orgullo para Venezuela, sino también un reflejo de una fe arraigada que trasciende las fronteras de lo religioso para convertirse en un elemento cultural. Desde las procesiones de la Divina Pastora en Lara hasta la devoción a la Virgen de Coromoto, patrona de la nación, los venezolanos continúan demostrando que su vocación católica es una fuerza viva, capaz de inspirar santidad y solidaridad en medio de los desafíos del presente.
Biografías
José Gregorio Hernández, el primer santo venezolano
El 25 de febrero de 2025, el Papa Francisco aprobó la canonización de José Gregorio Hernández, convirtiéndolo en el primer santo venezolano. Nacido en Isnotú, Trujillo, en 1864, este médico conocido como «el médico de los pobres» dedicó su vida a atender a los más necesitados. Murió en 1919 en Caracas, tras ser atropellado mientras llevaba medicinas a un paciente. Beatificado en 2021, su devoción trascendió fronteras, y ahora su canonización es un hito para la fe católica en Venezuela.
Madre María de San José: La pionera de la caridad
Laura Evangelista Alvarado Cardozo, conocida como Madre María de San José, nació en Choroní, Aragua, en 1875. Fundadora de las Hermanas Agustinas Recolectoras, se dedicó a cuidar a los desamparados. Fue beatificada en 1995 por Juan Pablo II tras el milagro de la curación de la hermana Teresa Silva. Falleció en 1967 y sus restos reposan en Maracay.
Madre Candelaria de San José: Luz entre los humildes
Susana Paz-Castillo Ramírez, renombrada Madre Candelaria de San José, vio la luz en Altagracia de Orituco, Guárico, en 1863. Fundó las Hermanas Carmelitas Venezolanas, enfocándose en asistir a los pobres y enfermos. Su beatificación llegó en 2008 bajo Benedicto XVI, tras un milagro en una mujer embarazada. Murió en 1940, dejando un legado de humildad.
Madre Carmen Rendiles: Fuerza en la adversidad
Carmen Rendiles Martínez nació en Caracas en 1903, sin su brazo izquierdo, lo que no impidió su entrega a Dios. Fundadora de las Siervas de Jesús, fue beatificada en 2018 por Francisco, tras la curación milagrosa de una médica. Su vida terminó en 1977, y su ejemplo sigue inspirando a muchos.