Nuestra primera santa, junto a José Gregorio Hernández Madre Carmen Rendiles: Un legado de fe, servicio y milagros

Por : Óscar Reyes Matute

La Madre Carmen Rendiles Martínez, nacida el 11 de agosto de 1903 en Caracas, Venezuela, es una figura emblemática de la espiritualidad y el servicio en el país. Desde su infancia, mostró una profunda devoción religiosa, influenciada por el ambiente cristiano de su hogar. A pesar de haber nacido sin su brazo izquierdo, una condición que en su época era vista como un estigma, Carmen nunca permitió que esto limitara su vocación.

Orígenes y vocación
Carmen creció en una familia profundamente católica, donde la oración y la fe eran pilares fundamentales. Desde temprana edad, sintió el llamado a la vida religiosa. A los 24 años, ingresó a la Congregación de las Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento, una orden de origen francés que recién se establecía en Venezuela. Su dedicación y liderazgo pronto la llevaron a asumir roles importantes dentro de la congregación, como maestra de novicias y, más tarde, Superiora de la Casa Madre en Venezuela.

En 1965, tras un desacuerdo con la congregación madre en Francia, Carmen fundó la Congregación de las Siervas de Jesús en Venezuela, consolidando una misión enfocada en la educación, la espiritualidad y el servicio a los más necesitados. Bajo su liderazgo, se fundaron colegios como Betania, Santa Ana y Nuestra Señora del Rosario, que ofrecían una educación integral basada en valores cristianos.

Pastoral y servicio
La vida de la Madre Carmen estuvo marcada por su incansable labor pastoral. Su congregación no solo se dedicaba a la educación, sino también a la confección de ornamentos litúrgicos y hostias para las iglesias, así como al apoyo a comunidades vulnerables. Carmen era conocida por su ternura maternal, su capacidad de liderazgo y su profunda conexión con Dios, cualidades que inspiraron a generaciones de religiosas y laicos.

El camino hacia la santidad
El proceso de canonización de la Madre Carmen comenzó el 9 de marzo de 1995, cuando se abrió oficialmente su causa en el Vaticano. En 2013, el Papa Francisco reconoció sus «virtudes heroicas», otorgándole el título de Venerable. Este fue el primer paso hacia su beatificación, que se concretó el 16 de junio de 2018 en Caracas, tras la aprobación de un milagro atribuido a su intercesión.

El milagro que llevó a su beatificación ocurrió en 2003, cuando Trinette Durán de Branger, una cirujana venezolana, recuperó la movilidad de su brazo derecho tras sufrir un accidente en el quirófano. Según el testimonio, la doctora experimentó una sanación instantánea después de rezar ante un cuadro de la Madre Carmen.

El segundo milagro, necesario para su canonización, tuvo lugar en 2015. Una mujer diagnosticada con hidrocefalia triventricular idiopática experimentó una recuperación inexplicable tras tocar un cuadro de la religiosa. Este milagro fue aprobado por el Papa Francisco el 31 de marzo de 2025, marcando el último paso en su camino hacia la santidad.

La canonización
La noticia de su canonización fue recibida con gran alegría por la comunidad católica venezolana. El anuncio oficial fue realizado por el Vaticano, destacando el impacto de la Madre Carmen en la vida religiosa y social del país. Con su canonización, se convierte en la primera mujer venezolana en ser declarada santa, junto al doctor José Gregorio Hernández, otro ícono de la fe en Venezuela.

Un legado eterno
La Madre Carmen Rendiles dejó un legado de amor, servicio y fe que continúa inspirando a miles de personas. Su vida es un testimonio de cómo la entrega a Dios y el servicio a los demás pueden transformar vidas y dejar una huella imborrable en la historia.