Siria inició mes del Ramadán

DAMASCO, 1 marzo, 2025 (Xinhua) — Imagen del 27 de febrero de 2025 de personas comprando en un mercado previo al mes sagrado del Ramadán, en Damasco, Siria.

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El Ramadán en Siria: Tradición, Resiliencia y Esperanza

El Ramadán, el mes sagrado del Islam, es un tiempo de reflexión, devoción y comunidad para millones de musulmanes en todo el mundo. En Siria, un país con una rica herencia cultural y religiosa, este mes tiene un significado especial, sobre todo en un contexto marcado por la postguerra y la adversidad. Los sirios celebran el Ramadán, las tradiciones que perduran a pesar de los desafíos y la resiliencia del pueblo en tiempos difíciles.

Contexto Histórico y Cultural

Siria ha sido históricamente un cruce de caminos para diversas civilizaciones y religiones, lo que ha enriquecido su cultura. El Ramadán en Siria no solo es un momento de ayuno y oración, sino también una oportunidad para fortalecer lazos familiares y comunitarios. Las tradiciones varían entre las diferentes regiones del país, pero una constante es el espíritu de solidaridad y la generosidad hacia los más necesitados.

La Práctica del Ayuno

Durante el mes de Ramadán, los musulmanes en Siria, como en otros lugares, se abstienen de comer y beber desde el amanecer hasta el atardecer. El iftar, la comida que rompe el ayuno al atardecer, se convierte en un evento clave. En muchas familias, se preparan platos tradicionales como el «fattoush», «kebabs» y «maamoul» (dulces rellenos de nueces o dátiles). Las mesas se llenan de abundancia, simbolizando la gratitud por las bendiciones recibidas.

Tradiciones y Costumbres

Las calles de las ciudades sirias se transforman durante el Ramadán. Las mezquitas resuenan con el llamado a la oración, y las luces decorativas adornan los hogares y espacios públicos. Las familias suelen reunirse para compartir el iftar, y muchos organizan cenas comunitarias, donde se invita a vecinos y amigos.

En algunas regiones, se mantiene la tradición de los «muwaslat», una especie de fiestas nocturnas donde la música y la danza se entrelazan con la espiritualidad del mes. A pesar de los estragos de la guerra, estas costumbres se han mantenido vivas, recordando a las personas la importancia de la comunidad y la solidaridad.